Hijo del Sol
La historia de cómo un consultor de empresas racional terminó haciendo lo que hago hoy.
Empecé este libro con un pacto: contar las cosas tal como sucedieron, sin metáforas adornadas ni explicaciones que no tengo. Me llevó años escribirlo. Es la historia de un hombre profundamente racional que, en algún momento, sintió un vacío que no había manera de llenar — y que terminó atravesando culturas, disciplinas y personas que le mostraron otra forma posible.
De qué trata
Hijo del Sol es un relato autobiográfico. Lo escribí en primera persona, sin recurrir a giros literarios excesivos — porque lo que quería contar ya era lo bastante extraño como para encima envolverlo en metáforas.
El libro arranca antes de que yo naciera, con la historia de mi madre, y avanza hasta el presente: hasta el momento en que una persona del equipo de filmación que me había entrevistado se acerca a preguntarme, casi en voz baja, "¿vos sos sanador?". En el medio están todos los años de búsqueda — el consultor de empresas que era, el vacío que un día apareció sin avisar, los maestros, los viajes, y las cosas que sucedieron a través de mis manos sin que yo encontrara explicación posible.
No es un libro místico. Es un libro escrito por alguien que vive todavía, en parte, en la pregunta. No pretendo convencer a nadie de nada. Solo me ofrezco como narrador de un proceso — y dejo que cada quien decida qué hacer con eso.
Un fragmento, para que veas el tono
"Hagamos un pacto: yo me comprometo a relatar las cosas tal y como sucedieron, sin recurrir a metáforas ni figuras retóricas excesivas, y vos, como lector de estas líneas, determinarás si lo escrito tiene alguna explicación lógica.
Desde ya, te advierto: soy un hombre profundamente racional. No tengo fundamento científico alguno que permita explicar las cosas que voy a relatar. Por eso, mi rol en este pacto se reduce al de mero narrador."
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