Espacio sagrado: Qué es y por qué debería ser “tu lugar en el mundo”

Espacio sagrado

De modo resumido un espacio sagrado es un lugar especial, que con el poder de tu intención lo convertís en un lugar sagrado, donde la sanación es posible. Es un lugar donde podés entrar en tu mundo interior. Es una “esfera” pura, sanadora y sagrada. En tu espacio sagrado cada acto es deliberado y reverencial.

Crear un espacio sagrado donde podamos sanar nuestra alma, reconocer nuestros errores y nuestros logros y expresarnos libremente cada vez que lo necesitemos, es algo muy gratificante. Especialmente en estos tiempos modernos donde todo va cada vez más rápido y necesitamos sentir que nuestra vida tiene propósito.

En nuestro espacio sagrado podremos sentirnos protegidos y liberarnos del sufrimiento y del dolor, y experimentar el enorme goce que suele acompañar al proceso de sanación.

Los chamanes abrimos el espacio sagrado para sanar a otros o para sanarnos a nosotros mismos. Y al hacerlo dejamos atrás cualquier asunto cotidiano, y nos preparamos para entrar en contacto con lo divino, con el mundo de los espíritus, y poder así recibir mensajes de nuestros espíritus guías, animales de poder y demás seres que son nuestros aliados en la sanación.

Pero no es necesario ser un chamán para abrir un espacio sagrado. Por eso en este post me gustaría contarte algunas cosas que deberías tener en cuenta si querés crear tu propio espacio sagrado.

Tu espacio sagrado debería ser siempre el mismo

Mujer en su espacio sagradoEs muy importante que el lugar donde crees tu espacio sagrado sea siempre el mismo. Porque de este modo su energía será siempre sagrada y vos la recargarás cada vez que lo visites.

Tené en cuenta que puede ser en tu casa o en un sitio externo, como un parque, pero siempre debería ser el mismo. Por ejemplo, si es un parque debería ser siempre en el mismo lugar en dicho parque como por ejemplo sentado o sentada siempre frente al mismo árbol.

Si lo creas en tu casa, podés elegir un cuarto o una sala donde te sientas tranquilo, y podás expresarte libremente. Preferentemente que sea un lugar donde no seas interrumpido y estés libre de ruidos externos.

Otra cosa a tener en cuenta es que deberías, en la medida de lo posible, tratar de visitar tu espacio sagrado al menos una vez al día.

Crea un lugar único y especial para vos

Si creas tu espacio sagrado en tu casa, podés elegir un lugar especial donde podás hacer un altar. En él podés colocar diferentes cosas que representen momentos, personas o etapas importantes de tu vida y que tengan un significado especial para vos.

Por ejemplo, podés colocar piedras que hayas encontrado en un parque o en una playa, algún objeto que te haya regalado algún ser querido, cuarzos, velas, flores, recuerdos de tus viajes que sean espaciales para vos, fotos de seres queridos, y cualquier otro objeto que consideres importante que esté presente en tu espacio sagrado.

Un espacio sagrado debería ser un espacio íntimo y personal donde va a tener lugar una de las prácticas más gratificantes que se pueden realizar como es la sanación, de modo que debe estar compuesto con aquello que para vos es importante.

La intención es crucial para tu espacio sagrado

Velas encendidas

Para que este espacio sea realmente especial tenés que poner “intención”. Y esta tiene que venir de tu corazón, con amor, compasión y humildad.

Eso será lo que le dará a este espacio la magia que necesita tener, y hará de él un lugar para la sanación y la paz.

Una oración que venga de tu corazón puede ser una buena manera de ponerle intención a tu espacio sagrado. Considerando siempre el bien para todos los que puedan estar involucrados en tu proceso de sanación y autodescubrimiento, ya sean amigos, familiares, parejas, hijos, compañeros de trabajo o cualquier persona con la que tengás contacto en tu día a día y que esté “presente” en tu espacio sagrado.

Abrir un espacio sagrado te ayuda a crear las condiciones perfectas para poder desahogarte, recordar quién sos y expresarte libremente; ayudándote a hacerte consciente de qué aspectos o cosas debes sanar y comenzar a trabajar en ello.

Aprovecha la energía de los cuatro elementos y las cuatro direcciones

Cuando hayas elegido y creado el lugar perfecto para vos, sería importante que aproveches el poder y la energía de los cuatro elementos y las cuatro direcciones.

Para lo cual podés -para representar los cuatro elementos- colocar unas copas de agua que representen el elemento agua, unas velas que representen el elemento fuego, unas plantas que representen el elemento tierra y dejar una ventana abierta para que entre el elemento aire. Y después deberías invocar la energía de las cuatro direcciones (norte, sur, este, oeste).

Date la oportunidad de sentirte libre y disfrutar del momento presente

Una vez que hayas creado tu espacio sagrado será hora de que lo disfrutes y aproveches para sentir la energía única que tendrá para vos este lugar en el mundo.

En él podés realizar cualquier actividad que te ayude a ponerte en contacto con tu interior y con lo divino como meditar, escuchar música, escribir, pintar, etc.

Será también un lugar para conectarte con tu propósito de vida, para recibir mensajes del universo sobre qué debes hacer o cambiar para evolucionar y hacia donde te tenés que dirigir.

Visitar este espacio cada día y darte un momento para hacer una pausa y simplemente sentir la vida que hay en vos, te va a ayudar a sentirte más feliz y libre, y disfrutar del momento presente.

Crea un espacio sagrado a tu medida

Manos de mujer encendiendo una velaCualquier persona es capaz de crear su propio espacio sagrado. No es necesario tener dones especiales, ser chamanes o sacerdotes.

Todos los seres humanos somos seres divinos, y solo debemos centrar nuestra intención en lo que deseamos y seremos capaces de conseguir cualquier cosa que nos propongamos, como por ejemplo crear un espacio sagrado donde podamos ser libres y sanarnos.

El universo nos envía mensajes todo el tiempo y si bien en el mundo moderno, donde hay mucho ruido, puede resultarnos a veces difícil escuchar estos mensajes, un espacio sagrado nos ayudará en esta misión.

Lo más importante es disfrutar el proceso de crear nuestro espacio sagrado. Seguramente deberás probar diferentes cosas hasta que sientas que has conseguido ese lugar donde te sentís pleno o plena.

Recordá que es “tu espacio”, podés acomodar las cosas como más te guste, como mejor te sientas; y modificar lo que haga falta todas las veces que quieras. Esta es la manera en que vas a poder crear un lugar único e inspirador para vos.

 

Contáme en los comentarios si ya has creado tu espacio sagrado o si planeas hacerlo. Me encantaría escuchar tu opinión 😉

 

 

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