Kausay Puriy
Caminar La Vida
Un encuentro grupal donde algo empieza a moverse cuando el ruido para.
Es un espacio de encuentro.
No hay exposición teórica. No hay técnicas que aprender. No hay pasos a seguir.
Hay un grupo de personas que se reúne a estar — sin prisa, sin performance, sin tener que llegar a ningún lugar. Durante varias horas, algo ocurre que es difícil de anticipar con palabras y que cada persona experimenta de una manera diferente.
Lo que mueve el proceso es la presencia. La de cada uno, la del grupo, y la mía. Cuando estoy con alguien, algo de lo que veo en esa persona empieza a hacerse visible también para ella. No porque lo provoque deliberadamente. Sino porque eso es lo que pasa cuando hay una mirada que no juzga.
Cuando venís al Kausay Puriy, miro tus ojos y en ese momento, lo que veo es la belleza de lo que guardás dentro tuyo. Eso es lo que quiero que veas y que seas realmente consciente de ello.
— Alberto Calo
Cada persona recibe algo distinto. Hay tantas experiencias como participantes. Eso también es parte de lo que hace único a este encuentro.
Duración: aproximadamente 4 horas. Puede variar según el grupo.
No se requiere ninguna preparación previa ni experiencia en prácticas similares.
Qué suele pasar
Cada persona vive una sesión a su manera, y eso es parte de lo que la hace posible. Pero hay efectos que se repiten con frecuencia suficiente como para nombrarlos:
- Un descanso profundo que el sueño por sí solo no alcanza.
- Claridad sobre algo que venías rumiando sin poder resolver.
- La sensación física de haber soltado algo que pesaba sin saber que pesaba.
- Una calma que dura varios días, a veces semanas.
- En algunos casos, el impulso de tomar una decisión que venías postergando.
Nada de esto está garantizado — garantizarlo sería deshonesto. Lo que sí está garantizado es el cuidado del marco: el espacio, el tiempo, la secuencia. Sobre ese marco, lo que aparece, aparece.


