Cansancio mental: ¿Cómo manejarlo y recuperar la vitalidad?

Hombre sentado en un sofá con cansancio mental

Comúnmente relacionamos el concepto de cansancio con algo físico, pero qué pasa con el cansancio mental. Éste puede ser igual, o incluso peor y más dañino, que el cansancio físico y sus consecuencias pueden, a largo plazo, ser nefastas.

Todos tenemos en nuestro día a día situaciones y circunstancias que nos “roban” nuestra energía y que provocan agotamiento y fatiga tanto mental como física. Y esto nos limita a la hora de ser productivos y poder dar lo mejor de nosotros. Por eso es importante que si nos sentimos cansados mental y emocionalmente hagamos algo al respecto.

Me gustaría compartir con vos cinco sencillas acciones que a mí personalmente me ayudan a recuperar mi energía mental y emocional cuando las cosas se complican. Espero de todo corazón que te ayuden a vos también.

5 hábitos que te ayudarán a superar el cansancio mental

El cansancio mental se da en la mayoría de los casos por una sobrecarga en el flujo de pensamientos. Esto nos genera estrés y ansiedad. Ambas cosas son malas para nuestra salud mental y física.

Y si bien es normal que en algún momento de mucha exigencia sintamos cansancio mental, cuando éste persiste y entorpece nuestra vida cotidiana y nuestra plenitud, es necesario hacer algo al respecto.

Podemos darnos cuenta de que hay cansancio mental excesivo cuando:

  • Tenemos dificultades para dormir (lo que a su vez genera mayor cansancio mental).
  • Nos cuesta concentrarnos.
  • Tenemos dolores de cabeza recurrentes.
  • Nos sentimos apáticos y decaídos.
  • Tenemos dolores musculares y pesadez en el cuerpo sin motivos visibles.

Si sentís que esto te está pasando te comparto cinco acciones sencillas, pero muy poderosas que te van a ayudar a recuperar tu energía y salud mental, y a centrarte en el aquí y ahora que es la única manera en que podemos ser felices y sentirnos plenos.

Reconocé tus sentimientos, pero no te quedes atrapado o atrapada en ellos

Hombre con estrés

Es importante darle lugar a nuestras emociones y dejar que fluyan. Sin embargo, no debemos quedarnos atrapados en ellas, rumiando y dándoles vuelta sin cesar.

Es verdad que en ocasiones parece que las cosas no van a mejorar, y nos sentimos mal por ello; y es normal que nos preguntemos si todo mejorará, pero nadie puede conocer a ciencia cierta qué pasará en un mes o en un año.

Por eso, date permiso para sentir y vivir tus emociones con libertad, pero también pasá a la siguiente etapa y pregúntate qué podés hacer en este mismo momento para que las cosas mejoren. Céntrate en el presente y ocupáte de solo una cosa a la vez.

Tratá de mantener tu sentido del humor

El humor es una excelente manera de afrontar situaciones difíciles. Y es cierto que a veces resulta muy complicado reírse cuando nos sentimos mal. Sin embargo, el humor puede ser tu mejor aliado (especialmente en los momentos más difíciles).

Cuando nos reímos, liberamos endorfinas y se reducen los niveles de cortisol (la hormona del estrés). Esto nos ayuda a sentirnos un poco mejor y poder analizar la situación que nos preocupa con mayor claridad y tranquilidad.

Cuando sentís que todo está perdido quizás tomarte un descanso y ver una buena comedia en Netflix, o en YouTube o llamar a ese amigo o amiga que siempre te levanta el ánimo, sea la mejor opción. El problema va a seguir estando allí cuando vuelvas, no se va a esfumar, pero vas a tener más recursos y tranquilidad para afrontarlo y resolverlo.

Planificá en el presente y deja de dedicarle “tanto” tiempo al pasado o al futuro

En la misma línea de los dos tips anteriores, es importante entender que el pasado no puede ser cambiado, y si bien esto es algo “lógico” muchas veces parece que lo olvidamos. Por otro lado, planificar demasiado sobre el futuro -en la mayoría de los casos- solo nos genera más ansiedad.

Es importante planificar lo que queremos que ocurra en nuestro futuro, y también es importante analizar el pasado y, si cometimos errores, aprender la lección. Pero la realidad es que solo tenemos total control sobre nuestro presente -nuestro aquí y ahora- y lo mejor que podemos hacer es enfocar todos nuestros esfuerzos en cumplir de la mejor manera que podamos lo que nos corresponde en este preciso momento.

Conectáte con otros

Los seres humanos somos seres sociales, y mantenernos cerca de nuestros seres queridos, especialmente cuando estamos pasando por momentos difíciles, es una de las mejores cosas que podemos hacer. Del mismo modo alejarnos de aquellas personas tóxicas que no nos hacen bien también es crucial.

Reunirnos en un parque, juntarnos a ver una buena película, salir a caminar o hacer una video llamada con “esa persona que nos levanta el ánimo”, nos ayudará a apoyarnos en aquellos que nos quieren ver mejor.

Y hoy en día, gracias a la tecnología, tenemos muchas maneras de estar cerca de quienes queremos, incluso aunque haya una gran distancia física que nos separe.

Encontrá la gratitud en medio de los desafíos

Joven agradeciendoSer agradecidos es una de las cosas que más nos puede ayudar cuando estamos decaídos, especialmente cuando hay cansancio mental. Sin embargo, a veces puede resultarnos difícil adquirir este tan benéfico hábito.

Pero con un poco de práctica es totalmente posible aprender a valorar las “pequeñas” cosas de la vida. Y te garantizo que vas a notar una enorme alegría cuando seas capaz de valorar cosas que tenés, pero que no estás apreciando.

Una buena manera de adoptar este hábito es escribir cada noche tres cosas buenas que te pasaron durante el día y te hicieron sentir bien. Pueden ser cosas sencillas o pequeñas como comer con un amigo o amiga, compartir un momento con tus hijos o hermanos, ver una película que te hizo reír, etc.

No es necesario que sean grandes proezas, ya que precisamente la magia está en apreciar las “pequeñas” cosas que acontecen en nuestra vida todos los días y a las que solemos no darle importancia.

Puedo garantizarte que hacerte el hábito de ser agradecido o agradecida puede ser una de las mejores cosas que podés hacer para mejorar tu vida.

¿Deberías buscar ayuda profesional?

Hombre tomándose la cabeza

Más allá de que los tips que te acabo de compartir suelen ayudar mucho, me gustaría dejar claro que en ocasiones puede ser necesario recibir ayuda profesional.

Existen muchas terapias que pueden ayudarte a sobreponerte de situaciones que pueden ser realmente muy fuertes y complicadas como la muerte de un ser querido, una separación o un evento traumático.

Si notás que la situación te excede, que no podés cumplir con tus tareas cotidianas, que te cuesta incluso hacer actividades que solías disfrutar, puede que haya algún problema que requiera ser atendido por un profesional de la salud mental.

Recordá que buscar ayuda profesional, si la situación te excede, es válido e inteligente. No implica debilidad ni nada por lo que debas avergonzarte.

No te quedés quieto o quieta

Como ves, la solución para acabar con el cansancio mental es lograr tomar el control de nuestros sentimientos y pensamientos; darnos cuenta de que la mayoría de las dificultades y problemas que tenemos adelante nuestro no son más grandes que nosotros mismos.

Probá tomar los problemas uno por uno, con paciencia, y preguntarte qué podés hacer en este preciso momento para solucionarlo; sin dejar que tu mente se estanque en el pasado y en los errores que podás haber cometido, o que viaje a un futuro incierto que solo te genere más ansiedad.

La actividad física, la meditación y una actitud positiva son herramientas que tenemos a nuestro alcance y que pueden ayudar enormemente.

Ver una buena película, bailar, escuchar música, conversar con un amigo o amiga, son acciones sencillas, pero poderosas que te ayudarán a combatir el cansancio mental.

 

Contame en los comentarios si crees que estos tips pueden ayudarte. Me encantaría escuchar tu opinión 😉

 

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